Desagravios

En el Diario Montañés de hoy, jueves ocho de abril, aparece una columna de opinión firmada por Manuel Solana Gómez, miembro de la ejecutiva del PRC, que se titula, ni más ni menos, que “Desagravio”.

Esta columna, cuya lectura recomiendo, tiene la virtud de fijar, con precisión milimétrica, el contexto ideológico de los promotores de desagravios, en general. Dice el autor perrecero:

“Quienes tenemos memoria y años aún recordamos aquellos desagravios y adhesiones multitudinarias de la Plaza de Oriente de Madrid por los ataques hechos al Gobierno de España desde “apartados” rincones del mundo donde triunfaba la oscura democracia. Con los años vimos que entonces casi todos teníamos miedo a la libertad, es decir, a nosotros mismos. Hoy resulta patético recordar los gestos – de las voces mejor no hablar-, que salían de áquel balcón principal envueltas en el calor tiritante de frío de aquellos miles de corazones gritando de puro miedo. Desde aquello no entiendo de desagravios colectivos”.

Pues lo ha clavado, oiga. No había caído en que el antecedente directo de los actos de desagravio está, precisamente, en los tiempos del NODO, cuando el Señor Caudillo concentraba en aquella plaza a los incondicionales del bocadillo, confundiendo (o pretendiendo confundir) agravios a un régimen dictatorial con agravios a la nación española, que como todo el mundo sabe, no es lo mismo, ni mucho menos.

Dice el tal Señor Solana que “desde entonces” no entiende de desagravios colectivos. Yo en eso le gano, porque yo, YA ENTONCES, no entendía de tales disparates, motivo por el cual ni pasé “calor tiritante de frío”, ni me comí bocadillos de mortadela envueltos en papel del régimen.

Realmente, algo de otros tiempos queda en el subconsciente de alguno, cuando a una resolución judicial provisionalmente favorable (aunque aún pendiente del examen de  nuevas pruebas) se contesta con un acto de desagravio colectivo, papeo incluido y para mayor gloria del caudillito de turno.

Lo que daría alguno que yo me sé por tener estatua ecuestre, aunque sea montando un burro. Yo, por mi parte, la próxima vez que le gane un recurso a una multa de tráfico, me monto un desagravio en la Comunidad de Vecinos, porque en este país si algo tenemos es memoria histórica y los desagravios forman parte de nuestro acervo cultural, como las castañuelas, el despeñar cabras desde campanarios, o el echar lapos en la acera.

Anuncios

3 comentarios

Archivado bajo Uncategorized

3 Respuestas a “Desagravios

  1. Iván

    Lo que darían algunos por tener estatua montado en un burro y con la bolsuca de Cantabria Infinita en la mano.

  2. jorge

    Si la envidia fuese tiña, cuanto pepero tiñoso habría. Marcano y Oria han sido instrumentos del PP cántabro para embarrancar el terreno de juego. Pero habéis tocado hueso duro. Detrás de las dos denuncias está en PP y se verá al tiempo. ¿no sabes tú quién es el testigo protegido? le tienes muy cera. BARCENEROS. Estais acostumbrados a ver la paja en ojo ajeno y no veis la viga en el vuestro.

  3. desprotegido

    Pues yo creo que los prceros no tenéis vergüenza. Desagraviando al imputado Marcano, agraviais a la Justicia y al Estado de Derecho.
    Queréis que la gente se crea que el PRC está por encima de la Justicia y no debe responder cuando sus altos cargos cometen irregularidades (Oria lo reconoció en el Parlamento).
    Os reconozco la habilidad para bordear la ley, aunque tarde o temprano todo se acaba sabiendo. Lo del Soplao apesta, pero quizás es legal… o no del todo, ya que aún se sigue investigando.

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s