Archivo mensual: marzo 2010

Cosas que hacer con lo que nos suben el IVA

Mientras el gobierno prosigue con su implacable estrategia de esquilmar a los españoles a base de impuestos, posiblemente hasta que no quede nada que esquilmar, nos encontramos con programas de gasto público que, si en tiempos mejores producirían risa, en la situación actual provocan un importante cabreo.

Son las ocurrencias de la tal Bibiana Aido, la miembra más destacada de un gobierno que, en su conjunto, presenta un gravísimo déficit neuronal, como lógica consecuencia de tener un Presidente que quiere ser el más listo del gabinete, siendo, como es, un iluminado con una capacidad intelectual y un nivel cultural ya por todos conocido (incluso por buena parte de los suyos, por mucho que lo sufran en silencio, como si de una crisis de “almorranas” se tratase).

Ahora entiendo la campaña “estoloarreglamosentretodos”, porque de eso se trata, de salir del paso pagando entre todos (nunca mejor dicho, porque con nuestro dinero lo hacemos) la incompetencia absoluta, generalizada y, a estas alturas, casi terrorífica de un gobierno desértico desde el punto de vista de la inteligencia.

Para mayor desgracia, si cabe, en Cantabria tenemos también nuestra ración particular de incompetentes y caraduras. No se me ocurre otro calificativo cuando escucho propuestas como la de Revilla de instaurar “impuestos para ricos”, que es lo mismo que no decir nada, como en nada quedó su anuncio de bajar los sueldos del gobierno, empezando por el suyo, que previamente se había subido un 20%.

Para qué bajarse el sueldo habiendo margen para quitar aún más capacidad de gasto a las familias y capacidad de inversión a las empresas. Para qué reducir gastos de una administración descomunal de puerta trasera, si todavía tenemos otras posibilidades, como reducir el gasto en medicinas, o instaurar el copago de servicios de atención a la dependencia y otros lujos de los ciudadanos “gastadores”.

Es más, cómo prescindir de gastos esenciales como los que nos proponen Bibiana y la tal Laura Seara, nueva lumbrera gubernamental al frente de la Dirección del Instituto de la Mujer.

Esta nueva miembra fenomenal ha anunciado un “salto cualitativo” de su departamento, aprovechando, suponemos, el desahogo económico procedente de que en cada cosilla que compremos nos metan 2 puntos más de IVA.

El nuevo programa de actividades del gabinete de este par de dos es para “mear y no echar gota”. Pongamos algunos ejemplos:

-Los cineclubs itinerantes “Mujeres de cine”: en los que se exhibirán exclusivamente películas dirigidas por mujeres (ya pillaron unas cuantas lo que no pillan vendiendo entradas; enhorabuena Isabel Coixet, González Sinde y cía), seguidas de coloquios y ponencias. Como se puede ver, una actuación esencial en tiempos de pobreza.

-El “proyecto Noruega” que pretende acercar a nuestro país al nórdico en materia de conciliación (porque lo que es materia de renta, de competitividad, de empleo, va a ser que no).

-El Directorio de lideresas (no es broma, es literal) españolas en el extranjero.

– Y la mejor de todas, la “Guía sobre el sexismo lingüístico en el ámbito deportivo”, con la que suponemos que se va a educar a la hinchada para que abandone, de una vez por todas, expresiones que atentan contra la igualdad de género como el cargarse en la puta madre del árbitro, para sustituirlas por la puta madre y el puto padre, que es lo políticamente correcto.

Se va a acabar eso de que “Canales le echa un par de cojones”, porque la Guía de la miembra va a corregir estos comportamientos sexistas, y lo de “Guti maricón”, no se va a escuchar nunca más. Algo es algo.

Si ustedes no sabían muy bien para qué les suben el IVA, ya pueden apuntar que, entre otras cosas, para esto.

¿Esto lo arreglamos entre todos?. De momento esperen sentados hasta el 2012, crucen los dedos y sean optimistas, si es que tienen cojones u ovarios para ello, que falta les van a hacer.

P.D.: Esto de los cineclubs itinerantes con coloquio suena muy rancio, a foto en blanco y negro, y a “Educación del Espíritu Nacional”. Ya sólo nos quedan las cartillas de racionamiento y el cambio del sistema productivo, en la línea de los planes quinquenales.

Dice Agudo que va a ahorrar 20 o 40 millones de euros con un plan de austeridad, pero que sólo afectará a cosas superfluas. No sabemos si las cosas superfluas de Agudo son las medicinas de los jubilados o las propagandas del gobierno, las comilonas, los viajes, y los sueldazos, pero lo que sí sabemos, porque él lo ha dicho, es que nos gastamos la bobada de 20 o 40 millones de euros en cosas superfluas. ¡Todo un reconocimiento, por si alguno no se había dado cuenta!. Suena a poco, pero son más de 6.500 millones de las antiguas pesetillas. No me lo gasto yo todos los días en cosas superfluas.

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Cancionero español. Volumen I

Mucho antes de que Ramoncín se proclamara “rey del pollo frito” ante el estupor de los propietarios de McDonald’s; antes, incluso, de que Miguelín Bosé le cantase a Superman en el Chile de Pinochet, artistas con mayúsculas compusieron e interpretaron canciones valientes en las que abordaron, con crudeza (excesiva en algún caso) diversos dramas personales, e incluso anhelos patrios.

Son canciones injustamente olvidadas, porque la sociedad en aquel momento no estaba preparada para semejantes revelaciones.

Pero este blog, en su hasta ahora incomprendido afán por convertirse en un referente cultural, ha recuperado para vosotros muchas de ellas. Esto ha sido posible gracias a los avances de las nuevas tecnologías y a la labor anónima de ciudadanos que han tenido a bien compartir estos tesoros, hasta ahora escondidos en el fondo de las guanteras de sus camionetas, con el resto de sus conciudadanos.

Inauguramos hoy, pues, esta sección dedicada a la difusión de las joyas ocultas del cancionero español y lo hacemos como quien pone la primera piedra del Ave; es decir, sin garantizar en ningún caso que este primer capítulo no sea también el último.

La primera de las canciones rescatadas del limbo es una cruda tonada que aborda, con valor y sin complejos, una confesión personal que en aquellos tiempos suponemos traumática. Es una obra de José Ángel, autor adelantado a su tiempo y cuya carrera debió truncarse por motivos obvios, ya que no conocemos obras posteriores. Calidad no le faltaba, pero hay revelaciones que las carga el diablo.

En su único tema conocido: “Madre, soy cristiano homosexual”, el citado autor decide confesar esta doble identidad a su madre, en la convicción de que un disgusto cantado es menos disgusto. No sabemos muy bien como encajó su señora madre la revelación, pero suponemos que un poco mejor que si hubiera confesado ser homosexual y, encima, agnóstico.

Viendo la portada del disco no podemos menos que exclamar: “¡quién lo hubiera imaginado!”

El segundo tema de hoy, es obra del cantautor Cecilio, injustamente eclipsado por su homónima femenina, la del “ramito de violetas”. Es un tema que no ha perdido nada de su vigencia. Muy al contrario, yo me atrevería a decir que en estas fechas su letra sorprende por la plena actualidad de su mensaje. No sabemos si decirle a los jubilados ” la vida se va a acabar, no hay tiempo que perder” tuvo el efecto festivo pretendido por el autor.

El tercer tema es quizás una de las primeras canciones españolas que abordó la problemática de las drogadicción, anticipándose así a otros autores injustamente más recordados por sus canciones dedicadas a estos vicios desaconsejables, como Lou Reed (heroin), los Rolling Stones (brown sugar) o Eric Clapton (cocaine). Ser anglosajón es una ventaja en el mundo de la música, pero una ventaja que, como vemos, no hace justicia.

Investigando he llegado a conocer que su autor, El Pelos, tiene una amplia discografía, especializada en temas relacionados con el código penal, siendo uno de los principales representantes de la rumba de gasolinera, y, por tanto, una influencia esencial de esos monstruos del top ten del transportista que son, actualmente, los Camela.

En la misma línea, es decir en el ámbito de la música del sector de los carburantes, y dentro también de la subcategoría “instituciones penitenciarias”, encontramos otra pequeña joya de los Costa Sur: “Yo soy un yonqui”. Un ritmo embriagador y una letra concisa, pero directa, son los elementos de esta obra que aborda, como ninguna otra, el drama de la toxicomanía:

“Yo soy un yonqui, no puedo negarlo, de la papela y ese polvo blanco”.

Moraleja, queridos niños: se empieza fumando grifa como el Pelos, y se acaba siendo un yonqui, como los de Costa Sur.

Pero no todo fueron confesiones sorprendentes, vicios y otros dramas personales. España también tuvo cantautores que se interesaron por glosar anhelos patrios, y que lo hicieron conjugando una musicalidad envidiable y un rigor histórico que para si querría más de un profesor universitario.

El máximo exponente de la tonada patriótico-festiva fue, sin duda, José Luis  y su guitarra, como lo demuestra la famosa canción “Gibraltar español”. Lástima que en aquellos años no exportábamos gran cosa en materia audiovisual, pues no es exagerado imaginar que una gira del citado autor por la Gran Bretaña habría conseguido lo que años de diplomacia no han podido, que nos devolvieran Gibraltar y, posiblemente, el condado de Sussex de regalo.

Es tal el tono épico y el nivel de exaltación que produce en los corazones, que he estado a punto de ir a tirar piedras a las ventanas del Corte Inglés. Ése es el poder de la buena música.

1 comentario

Archivado bajo Uncategorized

¡Liberad a Willy!

La libertad de expresión y de opinión no es unidireccional. Es algo que olvida mucha gente con frecuencia.

Están en boca de todo el mundo las declaraciones recientes del actor Willy Toledo. Palabras que han sido solemnes gilipolleces sobre el hecho desgraciado de la muerte por huelga de hambre de un disidente cubano.  Lo bueno del caso es que se ha escandalizado porque una buena parte de la prensa y de la opinión pública le ha calificado, precisamente, de gilipollas.

De hecho sus declaraciones más que una gilipollez son una canallada, y mucho mayor canallada ha sido la carta en la que ha intentado disculpar su postura equiparando a una dictadura abyecta, con regímenes democráticos, incluido el de España, apoyándose en el falaz argumento de que Amnistía Internacional y otros organismos han denunciado la existencia de abusos y malos tratos en puntuales actuaciones de las fuerzas de orden público.

Se olvida el Sr. Toledo de que la diferencia, abismal, estriba en que esos comportamientos, cuando se producen en nuestros sistemas democráticos, lo hacen al margen de la ley, pueden ser denunciados y producen efectos penales en quienes los practican. Mientras que en las dictaduras, como la Castrista, esos comportamientos son prácticas de Estado, amparadas por el poder e incluso promovidas por los gobiernos.

Pero lo más sorprendente es que otro grupo de compañeros de profesión se rasguen las vestiduras porque a Willy Toledo le hayan llamado de todo, menos bonito, desde muchos medios de comunicación. Y se rasgan las vestiduras invocando la libertad de expresión, hablan de “linchamiento” e incluso buscan el origen de tales opiniones en la actitud que mantuvo ante la guerra de Irak. Piden respeto y abogan para que los artistas puedan tomar parte en el debate ideológico, como si alguien se lo hubiera negado.

No, señores, en este país todo el mundo, actores, fontaneros, académicos y albañiles, tienen todo el derecho del mundo a decir lo que piensan, y, de igual forma, el resto de los ciudadanos tenemos pleno derecho a opinar sobre las expresiones de los demás, incluso si son artistas, faltaría más.

Las manifestaciones de Willy Toledo han sido una canallada (calificando calumniosamente a un muerto por la libertad de preso común y terrorista), pero le asiste el derecho a decir cuantas sandeces se le ocurran, (lo que no podría hacer de vivir en su admirada Cuba, por cierto). Como a los demás nos asiste el derecho a decirle al Señor Toledo que lo que ha dicho es una enorme gilipollez y, lo que es peor, una canallada.

El amigo Bosé también tiene derecho a decir, entre otras majaderías, que Mariano Rajoy es una “indigestioncilla”, como yo lo tengo a decirle que lo que es indigesta realmente es esa pose de artista del presunto autor de una ristra repelente de tonadillas con las que, de vez en cuando, nos tortura a los amantes de la música.

También tiene derecho a decir, como ha dicho, que cuando ve a un pobre mantero buscarse el pan vendiendo copias piratas de sus discos, llama a la policía porque le está robando.

Y yo tengo derecho a decirle lo poco que me sorprende su actitud de progrete millonario, nacido en alta cuna y con todas las oportunidades bajo el brazo, denunciando a quien se busca tristemente la vida trapicheando con copias basura de su música basura para que lo encarcelen.

¡Joder con los solidarios, hay que ver cómo defienden sus muchísimos millones! Eso sí, luego se va a Cuba a dar conciertos solidarios, para mayor gloria de los dirigentes de esa dictadura asfixiante y bananera, y para mayor promoción –que es de lo que se trata- de su lamentable carrera pachanguera.

Tranquilo, Miguelito, no seré yo quien compre tu bazofia a un mantero. Ni a un mantero ni a nadie, evidentemente.

3 comentarios

Archivado bajo Uncategorized