El engaño chapucero de José Luis

A estas alturas, José Luis Rodríguez ZP, “el iluminado”, ha debido batir todos los records de rectificación política. Empezando por el diálogo con ETA y acabando (de momento) con la tomadura de pelo chapucera de la ayuda a los parados sin prestaciones.

 

Dicen que rectificar es de sabios, lo que posiblemente es cierto, aunque rectificar todo el santo día (sinónimo de no dar pie con bola) parece más bien de tontainas.

 

Da la sensación de que este Presidente gobierna a golpe de ocurrencias, o, si lo prefieren, a golpe de iluminaciones. ¿Acaso no hay nadie en el Consejo de Ministros que se atreva a llevarle la contraria antes de que cada chorrada, chapuza o desatino acabe impresa en el BOE?. Parece ser que no.

 

Entonces, ¿para qué sirven los “tropecientos” asesores que tiene a sueldo en la Moncloa?, ¿para decir “amén” a cada ocurrencia?. No es de extrañar que Solbes sintiera envidia de los ministros cesados, porque trabajar para un caudillito que se tira a la piscina del populismo, cada dos por tres, sin mirar si hay agua, debe ser un auténtico sufrimiento.

 

Hay millones de parados sin prestaciones y esa situación es insostenible. Por ello, la noticia de la ampliación de la prestación –adoptada, eso sí, en pleno agosto, con carácter extraordinario, y buscando un golpe de efecto de ésos que le gustan tanto a nuestro primer lumbreras- ha provocado una enorme expectación.

 

Pero nadie contaba con que la genialidad tenía letra pequeña, como las pólizas de seguro abusivas. El efecto, lógicamente, ha sido el contrario, pues son millones las personas que se han sentido estafadas…una vez más. Los mosqueos en las colas de las oficinas de empleo han debido ser de tamaño catedralicio.

 

¿Se acuerdan de los 400 euros que cobramos los que tenemos un  buen salario y que no vieron los que de verdad necesitaban esa ayuda?. Más de lo mismo. Otra chapuza para rascar votos, tan precipitada que ni los propios funcionarios de las oficinas de empleo sabían cómo se tramita y en qué consiste, aunque les haya tocado bregar con el marrón y dar la cara ante los parados indignados.

 

Esta vez, tras la faustosa propaganda del gobierno, la letra pequeñita del BOE decía que la nueva ayuda sólo la percibirán quienes agotaron su prestación o subsidio en agosto y cuya renta familiar estuviera casi bajo el umbral de la pobreza. ¿Quién ha tenido semejante idea?, ¿se le ha ocurrido a José Luis solito o ha tenido cómplices?, ¿acaso han pensado que los parados que llevan ya meses sobreviviendo sin ingresos no necesitan ayuda?. Al fin y al cabo, el que no se ha muerto de hambre es que, o se ha buscado la vida con ingenio o come en casa de la abuela, debe haber pensado algún fenómeno de los que pueblan las altas instancias del Ministerio de Trabajo.

 

Como ha habido gran indignación, nuestro Presidente (hay que ver con que solemnidad y énfasis defiende  las mayores chorradas) dice que se reunirá con los sindicatos para corregir la medida. ¡Hombre! podía haberse reunido antes de mandarla al BOE.

 

Mucho nos tememos que quería dar el golpe de efecto y apuntarse el tanto ante los parados. El golpe de efecto, por chapucero e improvisado, le ha salido, más bien, una patada en los “güevos”. La gente parada no tiene humor para que la vacilen.

 

Dice el gobierno que no hay dinero para todos, pero para “rescatar” a la banca sí que hubo. Como dice un amigo mío: “¿No sería mejor haber ayudado a la banca rescatando a los pobres morosos e hipotecados, que, a día de hoy, siguen endeudados mientras el dinero público va directamente a sanear la indigestión de los bancos?”. No le hagan caso, mi amigo está bastante chinado.

 

La última noticia es que Pepiño Blanco dice que habrá que poner un impuesto a los ricos para ampliar el subsidio. Yo me apuesto lo que quieran a que ese impuesto lo pagarán, una vez más, las clases medias, que son los que pagan casi todos los impuestos.

 

Y al final, en navidades, todos comeremos conejo. Unos porque con 400 euros no da para más, otros porque, con tanto impuesto, no tendrán para muchos lujos, y algunos, los más afortunados, porque, independientemente de todo, les gusta comer conejo.

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s