Archivo mensual: agosto 2009

El engaño chapucero de José Luis

A estas alturas, José Luis Rodríguez ZP, “el iluminado”, ha debido batir todos los records de rectificación política. Empezando por el diálogo con ETA y acabando (de momento) con la tomadura de pelo chapucera de la ayuda a los parados sin prestaciones.

 

Dicen que rectificar es de sabios, lo que posiblemente es cierto, aunque rectificar todo el santo día (sinónimo de no dar pie con bola) parece más bien de tontainas.

 

Da la sensación de que este Presidente gobierna a golpe de ocurrencias, o, si lo prefieren, a golpe de iluminaciones. ¿Acaso no hay nadie en el Consejo de Ministros que se atreva a llevarle la contraria antes de que cada chorrada, chapuza o desatino acabe impresa en el BOE?. Parece ser que no.

 

Entonces, ¿para qué sirven los “tropecientos” asesores que tiene a sueldo en la Moncloa?, ¿para decir “amén” a cada ocurrencia?. No es de extrañar que Solbes sintiera envidia de los ministros cesados, porque trabajar para un caudillito que se tira a la piscina del populismo, cada dos por tres, sin mirar si hay agua, debe ser un auténtico sufrimiento.

 

Hay millones de parados sin prestaciones y esa situación es insostenible. Por ello, la noticia de la ampliación de la prestación –adoptada, eso sí, en pleno agosto, con carácter extraordinario, y buscando un golpe de efecto de ésos que le gustan tanto a nuestro primer lumbreras- ha provocado una enorme expectación.

 

Pero nadie contaba con que la genialidad tenía letra pequeña, como las pólizas de seguro abusivas. El efecto, lógicamente, ha sido el contrario, pues son millones las personas que se han sentido estafadas…una vez más. Los mosqueos en las colas de las oficinas de empleo han debido ser de tamaño catedralicio.

 

¿Se acuerdan de los 400 euros que cobramos los que tenemos un  buen salario y que no vieron los que de verdad necesitaban esa ayuda?. Más de lo mismo. Otra chapuza para rascar votos, tan precipitada que ni los propios funcionarios de las oficinas de empleo sabían cómo se tramita y en qué consiste, aunque les haya tocado bregar con el marrón y dar la cara ante los parados indignados.

 

Esta vez, tras la faustosa propaganda del gobierno, la letra pequeñita del BOE decía que la nueva ayuda sólo la percibirán quienes agotaron su prestación o subsidio en agosto y cuya renta familiar estuviera casi bajo el umbral de la pobreza. ¿Quién ha tenido semejante idea?, ¿se le ha ocurrido a José Luis solito o ha tenido cómplices?, ¿acaso han pensado que los parados que llevan ya meses sobreviviendo sin ingresos no necesitan ayuda?. Al fin y al cabo, el que no se ha muerto de hambre es que, o se ha buscado la vida con ingenio o come en casa de la abuela, debe haber pensado algún fenómeno de los que pueblan las altas instancias del Ministerio de Trabajo.

 

Como ha habido gran indignación, nuestro Presidente (hay que ver con que solemnidad y énfasis defiende  las mayores chorradas) dice que se reunirá con los sindicatos para corregir la medida. ¡Hombre! podía haberse reunido antes de mandarla al BOE.

 

Mucho nos tememos que quería dar el golpe de efecto y apuntarse el tanto ante los parados. El golpe de efecto, por chapucero e improvisado, le ha salido, más bien, una patada en los “güevos”. La gente parada no tiene humor para que la vacilen.

 

Dice el gobierno que no hay dinero para todos, pero para “rescatar” a la banca sí que hubo. Como dice un amigo mío: “¿No sería mejor haber ayudado a la banca rescatando a los pobres morosos e hipotecados, que, a día de hoy, siguen endeudados mientras el dinero público va directamente a sanear la indigestión de los bancos?”. No le hagan caso, mi amigo está bastante chinado.

 

La última noticia es que Pepiño Blanco dice que habrá que poner un impuesto a los ricos para ampliar el subsidio. Yo me apuesto lo que quieran a que ese impuesto lo pagarán, una vez más, las clases medias, que son los que pagan casi todos los impuestos.

 

Y al final, en navidades, todos comeremos conejo. Unos porque con 400 euros no da para más, otros porque, con tanto impuesto, no tendrán para muchos lujos, y algunos, los más afortunados, porque, independientemente de todo, les gusta comer conejo.

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Mis críticas de cine: 10.000 a.c. (más o menos)

Siempre me han gustado las películas históricas. De hecho pertenezco a esa nutrida generación de arqueólogos que descubrió su vocación en la infancia, gracias a ese clásico del cine prehistórico que es “Hace un millón de años”, donde una indescriptible Rachel Welch lideraba una horda paleolítica de rubias en bikini de piel de león de las cavernas, que era, por lo menos, tan merecedora de catalogación de Patrimonio de la Humanidad como las cuevas de Altamira, sino más.

Desgraciadamente en la Facultad comprobé que el Paleolítico era otra cosa muchísimo menos estimulante, pero ya era tarde.

Rachel

Hace un millón de años habitaba la tierra el homo erectus. Viendo a las prehistóricas no es de extrañar.

Rebuscando entre las películas de mi sobrino encontré un título la mar de sugerente: “10.000 B.C.” (es decir, 10.000 before Cristo, que quiere decir, como todo el mundo sabe, 10.000 antes de Cristo). ¡Una película sobre el final del Magdaleniense y dirigida por Roland Emmerich, experto en truños del pelo de “Independence Day” o “Godzilla”!, la cosa promete.

Y doy fe de que no salí defraudado. De hecho, tras su visionado, me queda sólo la duda de si lo de 10.000 se refería a la época en que se ambienta la cinta o al número de porros que se fumaron los guionistas en la elaboración de esta “fidedigna” reconstrucción prehistórica.

Lo cierto es que la película empieza bien, con una tribu paleolítica en un paisaje invernal (así como de glaciación) dedicada a la caza del mamut. El premio para el cazador era desposarse con una cromañona muy deseable por el exotismo de sus ojos azules, algo inusual en el Magdaleniense, como todo el mundo debería saber.

El protagonista, un apuesto paleolítico -de pinta bastante menos prehistórica que algunos contemporáneos que yo conozco-, caza al mamut, pero de chiripa, y, aunque nadie lo sabe, él lo reconoce, renunciando así a la bella cromañona, pues los prehistóricos, por lo que se ve, estaban dotados de un enorme prurito ético y se guiaban por el espíritu del fair play.

En todo caso daba igual, ya que al rato el poblado prehistórico es atacado por otra tribu de malos abusones, montados a caballo, y con una sospechosísima pinta de ser de Al-Qaeda. Los malos raptan a la cromañona de los bellos ojos y empieza aquí la odisea del protagonista y sus amigos, que parten al rescate de la susodicha, pues los cromañones no negocian con terroristas.

A partir de este momento los guionistas comienzan a tomarse licencias históricas acompañadas, casi con seguridad, de abundantes psicotrópicos.

Los prehistóricos malos llevan a sus esclavos capturados a través de selváticas regiones, dándoles, de vez en cuando, unos buenos mamporros. Lo mejor del caso es que estos prehistóricos de Al-Qaeda se diferencian de los buenos prehistóricos de toda la vida por sus rostros perfectamente rasurados y sus calvas inmaculadas, demostrando que nada apura mejor que el silex, ni siquiera la gillette.

Los cromañones buenos, que lucen largas barbas, les persiguen y en esas están cuando son atacados por una manada de pollos gigantes. ¿No se lo creen?, pues véanse la película, porque lo que digo es tal que así.

Unos pollos de ración que da gusto verlos. No menos de dos metros de altura cada uno y muy “mala hostia”. Unos pollos cuyos huevos no quiero ni imaginarme, y que en vez de acabar convertidos en chicken tenders optan por comerse a los homínidos.

Cierto es que a Rachel Welch en “hace un millón de años” la atacaba una araña gigante (¿o quizás un cangrejo?), pero, en todo caso, hace un millón de años se trataba del paleolítico inferior, y, aunque no consta que hubiera ni arañas ni centollos del tamaño de un autobús, a nadie le importaba, pues estábamos más bien centrados en los bikinis prehistóricos y en las peleas en el barro entre la Welch y la jefa de la tribu de las morenas, que también estaba muy buena.

Tras el ataque de los pollos magdalenienses, que, como he dicho, eran unos pollos que no los asas ni en los Altos Hornos de Bilbao, el cromañón bueno, por azar del destino, salva la vida a un tigre de dientes de sable.

Poco después, el citado tigre dientes de sable le salva al protagonista la vida en justa reciprocidad, porque es comúnmente sabido que los tigres del pleistoceno eran así de enrollados, motivo por el cual se extinguieron. Que no se puede ser depredador y majete porque te extingues, es la moraleja que debe extraer el espectador.

La escena culminante de la película es cuando vemos a los cromañones buenos, -que en su camino habían reclutado un montón de tribus cromañonas también bastante guays-, llegar al lugar donde habitan los prehistóricos de Al-Qaeda. ¿Y dónde habitan?, se preguntarán ustedes: pues en el mismísimo Egipto. Más o menos como ahora.

Una amplia panorámica nos muestra el desierto en el momento en que aquellos prehistóricos con pinta de terroristas están construyendo las pirámides (todas a la vez, nada de fases como en las urbanizaciones), entre decenas de grúas y centenares de andamios, que parecía aquello la Seseña del Pocero, en vez de la llanura de Gizeh.

Como llegados a este punto, a los guionistas les daba lo mismo so que arre, nos resuelven un enigma histórico, el de cómo habían sido capaces los egipcios de subir tanto pedrusco a semejante altura: ¡pues arrastándolos con mamuts, evidentemente!. Mamuts con los colmillos afeitados, como los toros que le ponían al Cordobés.

El final no se lo cuento, pues no quiero privarles de la emoción de ver esta película de culto, pero les adelanto que está a la altura de lo esperado. Sólo decirles que los cromañones no estaban por el diálogo social y revuelven a todos los esclavos contra la patronal egipcia.

En definitiva, una película espectacular, bien documentada, imaginativa y audaz, muy en la línea de la historiografía americana; no creo errar si digo que posiblemente hayan contado con asesores de alguna universidad de la zona, no sé, Minnesota o Michigan, aunque no nos consta que el profesor Kaplan haya tenido nada que ver en ello.

Yo la recomiendo encarecidamente para ver en familia, y más si se tiene algún hijo a punto de hacer la selectividad o atascado con la historia de segundo de la Logse.

1 comentario

Archivado bajo Uncategorized

TDT para todos..algún año de estos

Antes de venir de vacaciones al pueblo, cometí el imperdonable error de creer que nuestro gobierno llevaba avanzado lo de la TDT (televisión digital terrestre). Así que me compré un descodificador de oferta en Leroy Merlín sin poner en tela de juicio las palabras del dimitido Del Olmo, sobre aquello de que Cantabria, para variar, estaba a la cabeza de España en la implantación de la tele digital terrestre.

La cosa es que desembalé el aparato y perdí una mañana entera intentando, en vano, sintonizar algún canal. No pude y lo achaqué a mi falta de conocimientos técnicos, por lo que entré en internet y descubrí la página de lo que, supongo, es una empresa pública (¿) cuya existencia desconocía (uno se pierde entre tantas) llamada TDCAN. http://www.tdcan.es/web/

La citada TDCAN (sea o no empresa pública) tiene, para empezar, una web con un clamoroso error, algo imperdonable, pues el titular de inicio dice “TDT para todos”.

Algo intolerable que me obliga a hacer desde este blog un llamamiento a la Viceparitaria Gorostiaga para que fulmine esta página y a sus responsables, ya que no es de recibo que una web gubernativa tenga ese marcado sesgo machista. Debería decir: “TDT para todos y todas”, como marca el lenguaje con perspectiva de género.

En fin, tras leer en la web de TDCAN todos los planes y maravillas del gobierno regional sobre la televisión digital, no me cupo duda de que, si no conseguía ver ningún canal, era por mi culpa. Así que me puse manos a la obra, pero, tras varios intentos sin éxito, decidí llamar al teléfono de información de la citada TDCAN.

Contestó una amable señorita y me dijo que “para ver la TDT en Valderredible había que sintonizar el repetidor de Villadiego, en Burgos”, lo que es imposible, dada la orografía, a no ser que uno le ponga a la antena un mástil de 300 metros, como mínimo.

Acto seguido le pregunte si no emitía en digital el repetidor que hay en la Lora (Peña Camesía), encima de Polientes, pero la señorita, amable y desinformada, me dijo que “no sabía (de hecho no sabía ni dónde estaba Polientes), pero que la página del Ministerio decía que el repetidor más cercano de TDT estaba en aquel pueblo de Burgos”.

Así que, dada la información de la empresa-web gubernamental, acudí a fuentes más de fiar, en concreto, un antenista de Reinosa, que me dijo que la TDT en Valderredible iba a ser que no, al menos de momento. Ni está ni se la espera (como el AVE), me dijo, aunque siempre podría comprarme una parabólica o esperar al apagón analógico, ya que “no nos van a dejar a estos pueblos sin televisión…se supone”.

Recordando las palabras de Revilla sobre el insólito esplendor de Cantabria en el 2015, guardé el descodificador a la espera de ese futuro venturoso, y llamé a un sobrino que tiene un estuche con un montón de películas bajadas del e-mule, pues es un pirata sin perdón de Dios ni de la SGAE.

Así que en ésas me he pasado algunas noches veraniegas, viendo películas top-manta y recordando, de vez en cuando, que soy el único panoli que se ha comprado un descodificador de TDT en todo el Valle, por creer la propaganda de nuestra muy lamentable Consejería de Industria.

1 comentario

Archivado bajo Uncategorized

Insólito esplendor

Vaya por Dios. Me saca de mi letargo veraniego la nueva videncia de nuestro Carlos Jesús regional. No procede de Raticulín como el genuino, sino de Polaciones, que está mucho más a mano, pero da lo mismo, porque, al igual que áquel, ve cosas que los demás no vemos.

Revilla  vaticina que Cantabria verá el esplendor en el 2015 (cita literal). Revilla, de hecho,  siempre vaticina. A falta de realidades buenos son los vaticinios. Es como la Sibila de la boina. Nunca habla del presente, siempre del futuro, un futuro que siempre se aleja un poco, porque el futuro tiene la manía de convertirse en presente y el presente tiene muy poco de esplendoroso.

Cantabria verá el esplendor en el 2015, dice Revilla, y a medida que se acerque el 2015, nos vaticinará que el esplendor llegará en el 2020 y así sucesivamente.

“Insólito esplendor” era la traducción del título de una famosa novela de Stephen King, en su primera edición española. Posteriormente fue traducida con mayor precisión como “El Resplandor” (The Shining), y dio origen a una excelente película de Stanley Kubrick protagonizada por Jack Nicholson.

El insólito esplendor de King era lo que veían algunos personajes dotados de una suerte de videncia extrasensorial. Quien era capaz de ver tal esplendor lo que veía, en definitiva, era un universo paralelo de fantasmas, ensoñaciones, y realidades ocultas.

El hijo de Jack Torrance, que era el personaje interpretado por Nicholson, era capaz, como Revilla, de ver el insólito esplendor que nadie más veía.

A lo largo de la historia los que han visto resplandores (insólitos esplendores) han sido los locos y los caraduras.

Cantabria resplandecerá en el 2015, dice Revilla, porque entonces tendremos mejores comunicaciones que nadie, Valdecilla estará acabado, y en el Campus Comillas darán clases de castellano.

Pero sobre todo porque Cantabria habrá transformado el binomio “ladrillo-turismo”, por el momio “aerogeneradores- sin turismo”.

Los que aún no tenemos esa capacidad de ver esplendores insólitos mucho nos tememos que el único resplandor que nos espera en el 2015, si no lo paramos entre todos, es el de los parques eólicos resplandeciendo sobre nuestros montes.

Y el antiguo binomio, convertido en momio para algún avispado y para las compañías eléctricas, resplandecerá para desgracia de la mayoría.

Porque en el 2015, eso con seguridad, sin ven resplandecer algo en el horizonte, no será el AVE, ni el de Madrid ni el de Bilbao.

El futuro que está construyendo el gobierno de Revilla va a ser como el insólito esplendor de Stephen King, es decir, un futuro de los que dan mucho miedo.

2 comentarios

Archivado bajo Uncategorized