¿Transparencia?, va a ser que no

Esta mañana hemos tenido Comisión de Industria en el Parlamento. Reconozco que es más agradable asistir a una comparecencia de Sota que a las de Del Olmo. Tiene otro talante, y se agradece, aunque posiblemente no sea tan divertido como su antecesor.

Digo divertido porque Del Olmo tenía ocurrencias inconcebibles y una puesta en escena impagable. Nos dejó momentos para la posteridad como aquella alusión al “Señor Kiko“, desde la tribuna, refiriéndose al Portavoz Popular; y algunos duelos con María Antonia Cortabitarte justificaban una tarde.

Con el Consejero Sota posiblemente el tono será muy diferente. Como Parlamentario lo prefiero mil veces, aunque como individuo con propensión a la humorada voy a echar en falta las frikadas de Javier Del Olmo, porque, como decía un personaje de una película “cuando crees que ha tocado techo, te sorprende con un paso más allá que le redime”.

Que las formas parecen haber cambiado es innegable, pero, ¡ay Dios!, el fondo…el fondo sigue siendo el mismo.

Hoy Sota tenía una oportunidad de oro para demostrar que el oscurantismo del Gobierno era cosa de otros, pero hemos vuelto a escuchar los mismos bochornosos argumentos de siempre.

No va a dar la información sobre los libros contables de Sodercan, y no lo va a hacer en base a dos argumentos, a cada cuál más surrealista. El primero, porque se vulneraría la “ley de Protección de Datos”, ya que hay asientos contables que implican a personas. Tome nota el que lea esto, porque yo estoy tentado de no hacer declaración de la Renta, ya que hay datos que afectan a personas, en concreto a mi mismo y a mi familia. Como doctrina jurídica la cosa tiene tela marinera.

El segundo argumento tampoco tiene desperdicio: no va a dar la información porque el Gobierno de Murcia tampoco se la da a la oposición. Desconozco este hecho y lo mejor de todo es que tampoco me importa. Dudo que sea cierto en todos sus términos, pero, en todo caso, es un problema de los murcianos. Como justificación, desde luego, es bastante impresentable. Estamos en Cantabria, y a quien se le oculta esa información es al pueblo de Cantabria.

Sodercan es una empresa pública que gestiona dinero público. Los ciudadanos tienen el derecho a conocer cómo, quién y en qué se gasta el dinero de sus impuestos. Simplemente el hecho de ocultarlo con tanto empeño es absolutamente sospechoso. Nunca se oculta lo que se puede enseñar. Nadie se presta a pasar este papelón, si no es porque, de hacerse la luz ,el escándalo sería mayúsculo.

Ya dijo Agudo que “el que quiera conocer los datos de las empresas públicas que gane las elecciones” (debo corregirle, debió decir: “gobernar”, porque ganar las elecciones es lo que hemos hecho nosotros y mira dónde estamos). Por otra parte es un buen consejo para el electorado. El que quiera saber qué ha pasado ya sabe a quién tiene que votar.

De momento yo me quedo con que una parte de mi dinero, del dinero de todos, se ha gastado de una forma que necesita taparse a pesar del enorme coste político que significa empecinarse en una clamorosa ocultación. Aquí hay gato encerrado, pero además un gato tamaño familiar.

Lástima, Consejero Sota, por la oportunidad perdida. Con esta actitud usted se convierte en cómplice, uno más. Es el precio del cargo.

Eso sí,  Revilla tiene la desfachatez de ir dando lecciones de honestidad por las televisiones del país. Díme de qué presumes…

Anuncios

Deja un comentario

Archivado bajo Uncategorized

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s