24 Noviembre 2009

Porcupine Tree “the incident”: Un concierto de otro mundo.

Este domingo tuve la fortuna de asistir al concierto de Porcupine Tree en la sala Riviera de Madrid, dentro de la gira de presentación de su último trabajo “The incident”.

El año pasado ya había acudido a la misma sala para ver uno de los últimos conciertos de su enterior gira “fear of a blank planet” (y repetí a los dos días en la sala Rock Star de Baracaldo, y menos mal que no tocaron en más sitios, porque me dejo el sueldo, eso seguro).

Pensé que lo del año pasado era prácticamente insuperable, pero me equivocaba. PpTree es un grupo que parece no tener límites. Un grupo en pleno crecimiento artístico. Un grupo aún minoritario en España (pero con miles de fans en todo el planeta) que crece sin parar, aún estando al margen de las modas y las radiofórmulas.

Porcupine Tree crece por el boca a boca, simplemente, porque ofrecen una música de enorme calidad, y porque tienen el mejor directo del panorama musical actual. Un directo sencillamente impresionante.

La del domingo fue una noche de gratísimas sorpresas. La primera fue descubrir que la banda que les teloneaba estaba compuesta, ni más ni menos, por Tony Levin y Pat Mastelloto, o lo que es lo mismo, el stickman y bajista, junto con el batería, de la última etapa de King Crimson.

Su propuesta, a pesar de tratarse de auténticos virtuosos, es demasiado árida. Versionearon algunos temas de King Crimson (red y elephant talk), pero claro, sin Fripp y sin Belew no es lo mismo, ni mucho menos.

¿Qué es un stick, se preguntarán algunos?. Un stick es un extraño instrumento eléctrico, dificilísimo de tocar, mezcla de bajo y guitarra, pero con una textura musical y una técnica de interpretación muy peculiar. Para el que tenga curiosidad sobre ese instrumento tan complejo, aquí les dejo una pequeña muestra.

La verdad es que, a pesar de ser quienes son, (uno de los mejores bajistas del mundo –Levin- y un batería excepcional –Mastelloto-) a la tercera canción estabamos deseando que llegara la hora de los protagonistas de la noche, es decir, PpTree. Aún así se llevaron una buena ovación, seguramente más por reconocimiento a su importancia musical que por el concierto, breve y algo confuso, que ofrecieron.

Y a las nueve en punto, con una puntualidad británica, subieron al escenario Wilson y sus amigos, y fue el delirio.

Su concierto se estructuró en dos partes con un descanso intermedio. En la primera parte interpretaron TODA (!!) esa larga suite titulada “the incident”, y lo hicieron sin solución de continuidad, de un tirón, tal y como está concebida en el disco. Apoyados en hermosísimos videos, sincronizados de forma perfecta con la música, no se me ocurre mejor comentario que el decir que nos quedamos todos con la boca abierta.

El sonido inmejorable, potente y extremadamente limpio, con una producción de las voces apabullante, llena de matices y atmósferas. He escuchado a los mejores a lo largo de estos años y puedo decir que nadie –incluyo en esta comparación a bandas tan perfeccionistas en directo como Pink Floy, King Crimson-, repito, nadie, que yo haya visto, suena como suena PpTree actualmente.

La interpretación perfecta y el sonido, sencillamente, inmejorable. Me reafirmo, además, en que The incident es una obra excepcional, en la que se alternan pasajes llenos de lirismo, con otros de enorme crudeza.

El disco es enorme, y en directo es inconmensurable. The incident es un compendio de la mejor tradición del progresivo, ahí está el espíritu de Pink Floyd, King Crimson, e incluso Camel o Mike Oldfield, pero, lejos de ser un pastiche, gracias al talento gigantesco de Steven Wilson, esta suma de influencias se convierte en algo único y absolutamente fresco.

Hay gente que dice que The incident no está a la altura de obras anteriores de PpTree, pero en mi modesta opinión, es justo lo contrario, una obra madura, para disfrutar poquito a poco, y que se irá consolidando como lo mejor de la historia del rock progresivo. En directo, como dije antes, es sublime, y se me acaban los adjetivos-

Era digna de verse la enorme atención del público, y el respeto casi reverencial hacia el espectáculo que estábamos presenciando. No se puede tocar mejor, no se puede dominar mejor el tempo de un concierto, no se puede sonar mejor. Y si todos ellos son unos instrumentistas excepcionales, es para destacar el trabajo del batería, Gavin Harrison. Es que lo suyo no es de este mundo.

Tras la pausa, PpTree ofreció una segunda parte compuesta por algunos de sus temas más conocidos, incluyendo revisiones del algunos relativamente antiguos, como “Russia on Ice”, o los imprescindibles “way ouy of here”, “anesthesize”, “sound of muzak”, “start of something beautifull”, y, para finalizar “trains”, cantado a coro por los dos mil asistentes.

Dejaron, obviamente, un montón de grandes temas sin tocar, pero es que a estas alturas su discografía es tan amplia y de tal calidad que es imposible de comprimir en un solo concierto. Harían falta cuatro o cinco horas.

Al final, tras dos horas y cuarto de música con mayúsculas, salimos de la sala con la sensación de haber tenido el privilegio de asistir a una evento irrepetible. Ya sólo nos queda esperar a que vuelvan a dignarse aparecer por estas tierras lo más pronto posible. Yo ya estoy impaciente. ¡Larga vida a Wilson y sus amigos!.

De momento nos conformaremos con esperar la publicación en febrero del próximo año del DVD en alta definición del concierto del año pasado, cuando presentaron esa monumental obra que es “fear of a blank planet”. Os mantendré informados.

Y mientras esperais, disfrutad escuchando ese tema maravilloso que es “way out of here”, y si no os gusta, merece la pena que os corteis las orejas para hacer un par de buenos ceniceros.

19 Noviembre 2009

50.000 empleos o más

No saben cómo vendernos el tema de los molinos que amenazan con invadir las tierras de Cantabria (según palabras de la Consejería de Medio Ambiente; palabras, por cierto, que el viento se llevó por arte del Consejero Martín).

Leo estupefacto que Salvador Blanco, Consejero Delegado de Sodercán, nos anuncia que la energía eólica creará 50.000 empleos en diez años, en Cantabria. Y dos huevos duros, como decía Groucho Marx.

No sé si duros o blandos, pero un par de huevos hay que tener para decir semejante disparate.

Estas cosas han de decirse con cautela, no vaya a ocurrir lo que recoge el siguiente documental británico:

Si uno sigue leyendo la noticia, descubre que se trata de una “simulación” de Sodercán. Posiblemente realizada con alguna metodología importada en los muchos viajes a China: la simulación China, conocida vulgarmente como “cuento chino”. Ahora se entiende.

La misma metodología que aplicaron en el estudio de viabilidad para la implantación de la fábrica de fibroyeso (GFB) que, en pleno rendimiento,  iba a crear 300 puestos directos; cifra que en la actualidad se ha multiplicado por cero.

A continuación, en primicia, una dramatización inédita de la negociación del convenio de GFB entre el Sr. Revilla y un representante de la empresa costarricense:

La apuesta eólica, -en la que por cierto hay pululando más de un intermediario, que esos sí que van viento en popa a toda vela, como el bajel pirata que llamaban por su bravura”El Temido”-, nos dice Don Salvador que ha permitido que grandes firmas internacionales nos vengan a conocer, y que Cantabria sea conocida por más cosas que los Picos de Europa, el Sardinero y poco más.

Dicho por un miembro del gobierno me parece, por cierto, una descortesía, ya que Revilla ha declarado en repetidas ocasiones que la gente sabe dónde está Cantabria gracias a él, sus sobaos y la Noria.

Siempre que el gobierno pone en marcha algo (lo que es poco usual, y dan ganas de decir a Dios gracias) es para que nos conozcan: Revilla y su dedicación exclusiva a la tele, el Soplao (me refiero a la cueva), Campus Comillas, Ryanair…

Antes de este gobierno debíamos ser una especie de agujero negro en la Península Ibérica, o como la aldea de la película “El bosque”, con una empalizada que nos separa del resto del mundo atroz.

Lo malo es que esto no siempre es bueno. Antes, en Costa Rica no nos conocían, pero ahora he oído que no sólo nos conocen, sino que incluso nos consideran casi parientes. De hecho nos llaman “los primos” de Cantabria.

Según Blanco, ahora también nos están conociendo por ser el potencial solar donde tales multinacionales, junto con otros nacionales, y algún que otro “hábil” empresario local, van a hacer el negocio padre. Mejor sería que no nos conocieran tanto, la verdad.

Ocurre que como van a poner los molinos sí o sí, que para eso va a sacar tajada bastante gente, nos vienen con simulaciones chinas para que la gente deje de oponer resistencia, ya que cada día hay más paro.

Lo malo es que estas cuentas chinas de los 50.000 empleos no cuadran ni usando esas bolas chinas que regala UGT en algunos foros, y que no son un ábaco precisamente.

Según la última Encuesta de Población Activa, Cantabria tiene 250.000 ocupados (es decir, gente trabajando), y 31.600 parados. Si hablamos de parados en las oficinas de empleo hay prácticamente 39.000. La diferencia deben ser los PVB (Parados que van al bingo, según Revilla).

En todo caso, aplicando la metodología nacional (esta vez no China) de la cuenta de la vieja, aparecen datos sorprendentes. El número actual de ocupados es de 250.000 (redondeando). Esto incluye a TODOS los que trabajan: camareros, dependientes de comercio, médicos, empleados de las empresas públicos, empleados de las administraciones, trabajadores de fábricas, albañiles, mecánicos, repartidores de pizza,  ganaderos, pescadores, empresarios, etc. etc.

Si gracias a los molinos que amenazan invadirnos y efectivamente nos invaden, se crean 50.000 puestos de trabajo, hay que sacar las siguientes conclusiones:

-No hay parados suficientes para cubrir tantas vacantes, ni sumando a los que están en el bingo. Habrá que importar mano de obra.

-En 2020 casi el 20% de los cántabros ocupados trabajarán en la energía eólica. O lo que es lo mismo, de cada diez personas trabajando, dos lo harán en lo eólico.

Por ejemplo, un día con buena entrada en el Sardinero, pongamos un Racing-Barcelona, los trabajadores de lo eólico ocuparán, ellos solos, una grada de preferencia. Algo digno de verse.

Por cada molino instalado, habrá unos 50 trabajadores a tiempo completo. Un ratio muy bueno. No hará falta viento a nada que pongan unas manivelas y hagan unos turnos.

No hay simulación china que haga cuadrar estas previsiones, entre otras cosas porque ¿alguien se cree que toda la industria de las energías renovables de España y Europa se va a instalar en Cantabria?.

Este tipo de anuncios conviene hacerlos el 28 de diciembre. Así la gente, por lo menos, no se enfada.

18 Noviembre 2009

Gran noticia para muchos de nosotros

Los músicos estamos de enhorabuena, y los jóvenes también deben estarlo. La iniciativa del Ayuntamiento de Santander para poner en marcha un Centro de Música Joven viene a cubrir una enorme demanda de muchas personas, muy especialmente los jóvenes, que tienen en la creación musical una de sus principales inquietudes.

Este tipo de infraestructuras existen en varias de nuestras principales ciudades, y es una carencia que, por fin (por fin, en mayúsculas) va a ser subsanada. Enhorabuena a Iñigo de la Serna y a Samuel Ruíz por la idea. Suerte para que llegue a buen puerto.

Son cientos los músicos, tanto a nivel profesional como aficionado, que hay en nuestra ciudad y en su periferia.

La música es una actividad cultural y de ocio de primer orden en la sociedades modernas. Ello permite, por tanto, crear equipamientos y servicios que, además, con un buen modelo de gestión pueden ser económicamente rentables.

Sé por experiencia propia lo difícil que es encontrar unas instalaciones adecuadas para desarrollar esta vocación. De hecho son prácticamente inexistentes. No digamos ya encontrar algunas que estén bien acondicionadas, bien equipadas y bien gestionadas. Simplemente no existen en Cantabria. La única excepción (aunque muy centrada en los aspectos formativos) es el Almacén de las Artes de Astillero. Un proyecto con el sello personal de Nacho Diego.

Es incomprensible que los regionalistas de Santander se opongan a este proyecto (los jóvenes tomarán nota sobre quién se ocupa de ellos y quién los considera, simplemente, un sector de la población inexistente).

Argumentar que no existe demanda para este tipo de infraestructuras demuestra un profundo desconocimiento de nuestros jóvenes y de sus expectativas. Pero el colmo del despropósito es argumentar que “en tiempos de crisis no hay que invertir en este tipo de proyectos”.

Todo lo contrario. Cualquiera con un mínimo de conocimiento sabe que las actividades de ocio (y la música ocupa uno de los puestos más destacados en este área) son  un sector económico con un enorme potencial. Estas infraestructuras son servicios rentables económicamente –por tanto no gravosos para la arcas municipales-, y, por supuesto, socialmente.

Crear estas infraestructuras de fomento de la creatividad, que permiten la interacción y la colaboración entre sus participantes, y que apoyan la formación de los jóvenes, es la verdadera política cultural, y no la de pagar subvenciones para cualquier Ramoncín, por mucho que Bosé me cuente lo contrario.

Eso sin contar con que la propia inversión en la construcción y posterior gestión de la infraestructura genera empleo y actividad de forma muy directa.

Hay sociedades, como la británica, en las que la industria de la producción musical contribuyen de forma sustancial al Producto Interior Bruto Nacional., y en las que el circuito de salas y actuaciones mueve una ingente cantidad de ingresos que se traducen en empleo.

Son actividades que no sólo dinamizan el sector de los servicios de ocio y culturales, sino que además llevan a muchos jóvenes a implicarse en actividades creativas y a desarrollar todo su potencial en una etapa esencial de la vida.

Decir, como afirmaba ayer un imbécil anónimo en el foro del Diario Montañés, que eso es un “nido de yonquis” es insultar a la juventud y desconocer que las actividades artísticas son una forma esencial del desarrollo personal. La creatividad es, precisamente, una fuente enorme de progreso y de desarrollo integral de la persona. Como lo es el deporte. Exactamente igual.

Supongo que quien piensa así, cree que mejor será habilitar espacios para botellones, ¿no?. Hay gente que confunde juventud con estupidez o con delincuencia, cuando una cosa y la otra son patrimonio de quien las ejercita, independientemente de su edad.

Es necesario  romper con esos prejuicios y tener en cuenta que en las ciudades más dinámicas del planeta este tipo de equipamientos son algo habitual desde hace muchos años. Su carencia un error descomunal.

Precisamente por cuestiones económicas evidentes, por su potencial dinamizador de la sociedad, por su fomento de la creatividad, y porque son instrumentos de cohesión social (jamás de marginalidad), debemos apoyar sin fisuras este tipo de iniciativas.

Yo sé que mi hijo y muchos de sus amigos, que tienen en la música, como yo, una de sus principales actividades, acudirán a ese espacio cuando esté en funcionamiento. Ahí les quiero ver. Mucho mejor que en otros sitios.

La cultura y el deporte no pueden ser dejados de lado porque sacan, sin duda, lo mejor del individuo. El deporte tiene más apoyo público, bienvenido el que la música tenga también ese apoyo institucional y lo tenga donde más falta hace, es decir en el ámbito local. Me refiero a la música como actividad creativa, no sólo como espectáculo pasivo al que se asiste como espectador.

El Ayuntamiento, además, ha sabido dotarse del asesoramiento de Charli Charlón, gran conocedor del medio y persona muy querida en este ámbito, que sin duda aportará mucha experiencia en las fases iniciales, pulsando de forma sistemática la opinión y las demandas de todo ese amplio colectivo que se mueve en Cantabria en el mundo de la música y que él conoce gracias a su ya larga trayectoria.

Hablaremos largo y tendido de la evolución de esta iniciativa tan importante para muchos. La verdad es que es un proyecto ilusionante.

Y sólo me queda decir que los regionalistas, una vez más, se equivocan enormemente. Están al margen de los jóvenes y se nota; y desconocen el enorme potencial dinamizador, desde una visión exclusivamente economiscista, de este tipo de actividades. Están anclados en los prejuicios del pasado. Una lástima que no se sumen con su apoyo.

Se equivocan de pleno. La ubicación de Las Llamas es perfecta, por accesibilidad, por la proximidad al campus universitario, donde muchos de estos jóvenes cursan sus estudios, y por tratarse de una zona donde una actividad que genera tránsito, y con ello ciertas molestias, queda perfectamente integrada.

Vamos, que no han dado ni una, oiga.

16 Noviembre 2009

Sobre la moderación de los comentarios del blog

Voy a empezar diciendo que odio la censura, cualquier tipo de censura. Soy de los que piensa que la libertad individual es lo más preciado. Eso incluye el derecho a ser criticado, y por supuesto a dar réplica a las críticas. Nadie tiene patente de corso en esto, y los límites están fijados por las leyes.

Tampoco creo que los políticos debamos asistir pasivamente al insulto, ni que ser un saco de hostias vaya en el sueldo. Por eso reacciono, si me apetece, a los ataques, que, por otra parte, son absolutamente legítimos. Una cosa no quita la otra.

Me gustaría que los comentarios de este blog no exigiesen moderación previa. Si yo no tuviese un cargo institucional, ni se me pasaría por la cabeza introducir la moderación previa.

No voy a decir que no me afecta leer comentarios negativos sobre mí, aunque estoy bastante acostumbrado. Basta una noticia con mi nombre en el El Diario Montañés digital, para leer, acto seguido, todo tipo de lindezas. Unas posiblemente fundadas, otras, directamente insidiosas, pero es lo hay. A veces hay gente que te apoya, pero el anonimato ampara más el insulto que el elogio. Este juego es así y hay que asumirlo.

No me da miedo, pues, la crítica y menos en mi blog.

Lo que me da miedo es la mala fe. Cualquiera puede imaginar la trascendencia que podría tener un comentario injurioso de un tercero, publicado en mi blog (y que yo no hubiera podido eliminar porque tampoco estoy todo el día pendiente de esto). Al día siguiente sería portada de más de un medio. Con seguridad desayunaría con un titular al estilo de “En el blog de Van den Eynde, etc.etc. se dice que mengano o fulano…”

Yo podría asumir esa responsabilidad como ciudadano, pero como cargo público implicaría a otras personas e instituciones.

Total, que en este caso, a pesar de las opiniones en contra de la moderación previa de gente como Oscar, -de cuyo criterio me fío mucho porque tenemos muchas ideas coincidentes-, prefiero la prudencia, aunque actuar de censor, incluso en mi propio blog, no es una tarea que me resulte grata en absoluto.

13 Noviembre 2009

Películas en dos versiones, igualito que en el cine cochinejo de los setenta.

Hoy nuestra amiga Isabel Urrutia, Portavoz de Medio Ambiente del Grupo Popular en el Parlamento de Cantabria, nos ha presentado el curioso caso del video amañado por el Gobierno.

La cosa tiene bastante guasa en la forma, pero en el fondo lo que viene a demostrar es hasta qué punto este Gobierno improvisa y cambia de criterio en asuntos, por otra parte, bastante trascendentes.

Creíamos que eso de decir una cosa hoy y mañana la contraria era patrimonio casi exclusivo de Revilla, pero comienza a convertirse en la seña de identidad de este gobierno chapucero. Si es que todo se pega, está clarísimo.

El Consejero de las Canastillas Sostenibles ha pagado unos miles de eurillos por la modificación del citado video “El vuelo del territorio”, cuyo guión, asesorado (hay quien dice que literalmente redactado) por el anterior Consejero de Medio Ambiente, Ortega Valcarcel, hablaba, en un rapto bucólico de “los molinos invasores que amenazan infiltrase en tierras de Cantabria”. Igualito que los alienígenas de “Mars Attack”.

Ahora semejante profecía desaparece y es sustituida por una música muy “chill out” que nos induce a una engañosa relajación, mientras Revilla I “el averso” y Gorostiaga (que es la que manda) envían al general Sota a invadir, no ya los montes, sino la costa y todo lo que se ponga por el medio. Porque a Cantabria, tal y como lo lleva este gobierno, le va a hacer falta vivir del viento. 

Vamos, igualito que en la citada Mars Attack, cuando los marcianos decían aquello de “venimos en son de paz” mientras te fulminaban con una pistola láser., aquí el gobierno prefiere eliminar pistas sobre la cruenta invasión molinera.

Como en la época anterior al destape, que circulaban dos versiones de las “pelis”, una con las hembras en sujetador cruzado mágico Playtex y braga-faja señora de Sorax, para el circuito patrio, y otra con las carnes esplendorosas “talmente” al descubierto para los marranos de los “uropeos”, aquí en Cantabria circulan dos versiones del “Vuelo del territorio”, la versión original en toda su crudeza, y la nueva, con las vergüenzas convenientemente ocultadas bajo una música hipnótica.

Ahora entendemos por qué Ortega, que tendrá sus cosas, pero es un hombre comprometido con el medio ambiente, se fue del gobierno, y por qué ha sido sustituido por Martín, el Hombre Verde del Gobierno, concentrado en sus ofertas dos por uno, (que las bombillas me las quitan de las manos, oiga).

Pasen, vean y comparen la versión X de Ortega, y la versión censurada de Martín.

6 Noviembre 2009

Del túnel de La Engaña al tren del engaño

Otra vez le han dado a Revilla, ¡zas, en toda la boca!, y al resto de los cántabros de paso.

El corredor ferroviaro Bilbao-Valencia, que aquí nos empeñamos en llamar Cantábrico-Mediterráneo, para que no se le vea tanto el plumero, finiquita para siempre la histórica reivindicación de Cantabria, a la que se subió Revilla, sobre aquel Santander- Mediterráneo, lamentablemente abandonada a las puertas de su finalización por el Antiguo Régimen.

Es una paradoja histórica que el primer gobierno regional presidido por un regionalista vaya  a pasar a la historia como el que más nos acercó a la periferia de Bilbao.

Que a la postre Cantabria se articule logísticamente con el resto de España a través de Bilbao no parece que sea como para que lo tengamos que festejar, y contradice el espíritu que el propio Revilla otorgó a su proyecto emblemático, hoy olvidado en algún cajón de Don Pepiño: la autovía Dos Mares, cuya principal justificación era la de unir Cantabria con el Valle del Ebro “de forma directa, sin tener que transitar por el País Vasco”.

Este proyecto también da el finiquito a otra de las reivindicaciones de Cantabria: el AVE Santander-Bilbao, ya que Fomento plantea este corredor como de “altas prestaciones” (sistema conocido popularmente como “tren rapidillo”, ya que no llega, ni de lejos, a la categoría de Alta Velocidad).

Bien, pues este tren rapidillo circulará entre Valencia y Bilbao, donde, si las cosas son como nos cuentan –que yo no me lo creo-, uno podrá subirse a otro rapidillo (eso está por verse) que le llevará desde Bilbao hasta Santander.

Se acabó, pues, la Alta Velocidad con Bilbao, ya que es evidente que no se van a hacer dos nuevas plataformas, y con un canto en los dientes nos daremos si se hace la del tren rapidillo. Porque me temo que de Bilbao a Santander aún nos quedan muchos años de FEVE.

Revilla, que estas hostias las encaja con una felicidad sospechosísima, nos dice que se cumple así la histórica reivindicación, y se queda tan ancho.¡Lo que hay que hacer con tal de mantener el culo en el sillón de La Noria!

ESPAÑA-SENADO-CCAA

Je t'aime, moi non plus

Déjenos de engaños. No es lo mismo, ni mucho menos, un tren Santander-Mediterráneo, que canalice el flujo de pasajeros y mercancías de Sagunto a nuestra ciudad y nuestro puerto (que se vería beneficiado por esa ventaja competitiva de un enlace directo y exclusivo con la Comunidad Valenciana, y por tanto, con los flujos de pasajeros y mercancías del Mediterráneo), que un tren Valencia-Bilbao, que, con su Superpuerto de carácter estratégico, es quien va canalizar la totalidad del transporte.

Lo dicho, en nuestro puerto vamos camino de ver cuatro chalupas y Los Reginas.

A Santander llegaremos los del trasbordo y tres paquetes de Seur, cuando se bajen los de Bilbao. Vamos, lo mismo que si fuésemos un barrio de la periferia de Bilbao.

Con este corredor ferroviario que une Bilbao con Valencia, y con el Blindaje del Concierto Vasco, que garantiza una mejor fiscalidad a las empresas radicadas al otro lado de la línea divisoria, Cantabria tendrá que asumir que sus opciones de futuro se restringen cada vez más al papel turístico y residencial.

Curioso cambio de modelo productivo el que está propiciando este gobierno, sin industria y abocados a ser la reserva natural e infinita del Norte de España. Furaco y sus hijos tienen mejor futuro que los nuestros.

Y como el gobierno socialista de Revilla tiene la misma visión que Stevie Wonder, a lo mejor para entonces hemos llenado nuestros montes de aerogeneradores, cercenando el potencial de nuestra única salida, que al paso que vamos, va a ser el turismo.

Dice Revilla que urge que empiecen las obras del Bilbao-Valencia, que las quiere ver y ya tiene sesenta y siete años.

Le deseamos larga vida para que las vea, y para que pueda admirar, desde su cómodo retiro, cómo queda Cantabria (reserva natural de Vizcaya) después de estos años en los que ha dejado gobernando a los socialistas, que él bastante ocupado anda todo el día en Buenafuente y La Noria.

Primero nos dejaron colgados con el túnel de la Engaña, y nos rematan con “el corredor ferroviario del engaño”.

Con estas perspectivas de futuro, y el gigantesco cañonazo que estamos acumulando con las ingenierías económicas de Agudo, aquí no levantamos cabeza en cinco lustros.

6 Noviembre 2009

Gov’t mule regresa a sus orígenes con “by a thread”

Por fin llegó el último trabajo de Gov’t Mule, titulado By a Thread.

La primera novedad es la sustitución del bajista, ya que Andy Hess abandonó la banda a finales del 2008 para seguir su carrera como demandado músico de estudio. Como curiosidad decir que Andy ha grabado el último disco de Fito&Fitipaldis que, precisamente hoy, se presenta en el Palacio de Deportes de Santander, y al que iremos a escuchar con no demasiado entusiasmo (pero bueno, es lo que nos llega por aquí, y menos da una piedra).

El nuevo bajista, Jorgen Carlsson, acerca de nuevo el sonido de esta banda de rock sureño a sus orígenes, pues su estilo se asemeja bastante más al del bajista original, el tristemente fallecido Allen Woody.

No es un disco fácil, no es nada pegadizo, y necesita varias escuchas para poder apreciar hasta qué punto contiene algunos temas excelentes.

Lo primero que queda claro es que se aleja de la deriva del grupo en sus últimos trabajos, como Deja Voodoo o High and Mighty, para volver a sonar, de nuevo, como sus primeros discos, Dose o Life before insanity.

Son canciones oscuras, con un enorme protagonismo de las líneas de bajo, y donde los teclados, por ejemplo, tienen una presencia pequeña y en un plano muy secundario.

Pero lo que más sorprende es el acercamiento evidentísimo al espíritu de Jimi Hendrix en alguno de sus cortes, así como la producción, que es mucho más efectista de lo que es habitual en este grupo, que nos había acostumbrado a un sonido crudo, seco y muy directo, sobre todo en sus inicios.

Como en you tube no hay nada del nuevo disco, os pongo este video de una canción de un álbum anterior, expresamente dedicada al gabinete de prensa del partido, “bad little doggie” (que quiere decir: caniche malo y con lacitos).

By a thread no defraudará a los seguidores de Gov’t Mule, pero de entrada te da un cierto mosqueo. Reconozco que lo primero que pensé al escucharlo de un tirón es que era bastante aburrido. Lo que ocurre es que uno es perro viejo en esto de la música, y desconfía de los discos que entran a la primera. Les suele pasar como a las empanadillas, que apetecen mucho de entrada, pero a la tercera estás empachado.

Muy al contrario, los discos que no usan recursos facilotes, que no contienen melodías evidentes, y cuyas estructuras son complejas, necesitan, como los buenos libros, ser digeridos despacito, porque a menudo contienen muchos matices.

Yo agradezco mucho a Warren Haynes, (hoy por hoy el mejor guitarrista de rock que surca esos escenarios de Dios) que haya abandonado su repentina e inexplicable afición por el reggae, culpable, sin duda, de algunos de los peores trabajos de esta banda que se mueve en su salsa en registros que poco tienen que ver con Jamaica.

Ya se sabe que mucha gente dice que el cannabis jamaicano ha traído grandes males a la humanidad. Sin duda el mayor de éllos, – o al menos el mayor que yo conozco- es ese disco de Gov’t Mule “Mighty High” que es lo peor que ha hecho Haynes en su ya larga trayectoria. Malo de cojones, para qué andarse con rodeos.

No voy a desgranar, uno por uno, los cortes de este nuevo disco, ni caeré en el fanatismo de decir que están todos a la misma altura, porque es un disco bastante heterogéneo y un pelín irregular. Pero algunos de los temas son muy destacables.

El álbum se abre con “Broke down the brazos”, un tema que ya adelanté en este blog hace meses, y en el que lo más destacable es la colaboración de Billy Gibbons. Evidentemente el tema suena mucho a ZZTop, pero no tanto como para no reconocer que, en el fondo, el concepto musical está más cerca de Gov’t Mule que de los barbudos tejanos.

Tanto Warren como Billy se salen en la coda final, con un intercambio de fraseos que da gusto (y sanísima envidia) escucharlos.

El segundo tema se titula “Steppin’ Lighty” y este sí que es puro Gov’t Mule. Posiblemente lo mejor del disco. Se inicia con un riff de guitarra muy sencillo, -casi demasiado para lo que estamos acostumbrados a escuchar a Haynes-, pero, cuando piensas que la canción no da para más, a eso del minuto y quince segundos, aparece el fantasma de Hendrix y se cuela en la canción con una progresión de acordes que dispara el tema hacia delante como un tiro. Una gozada. A destacar la producción musical, con un tratamiento muy marcado del uso del delay en el sonido de la guitarra solista, algo nada frecuente en la música de esta peña.

Destacaría también el tema “Monday mourning meltdown”, que se inicia con ciertos aires progresivos, para convertirse en un tema que podría haber formado parte del mismísimo “Life before insanity” (uno de los mejores discos de la Mula), para, de repente, adentrarse en una línea jazz, que a mi, personalmente no me agrada demasiado, pero que no perjudica al conjunto de la canción, que es buena un rato.

“Any open window” resucita de nuevo el más puro estilo de Hendrix. Esta vez de una forma más evidente si cabe. Magnífica canción que, si no te lleva inmediatamente al Electric Ladyland de Superjimi, es que tienes un problema de oído, de cultura musical, o, simplemente, es que te gusta Miguel Bosé, en cuyo caso no sé qué haces escuchando a Gov’t Mule.

Aún hay otros temas excelentes, y sólo uno que merecería una pregunta del estilo de ¿cómo se te ha ocurrido meter esto en medio de este “peazo” de disco, amigo Warren?.

En resumen, quizás el mejor disco de Gov’t Mule desde “life before insanity” y, en todo caso, una necesaria recuperación del sonido más genuino de La Mula Gubernamental.

PD: Esto último no va por ninguna ministra española. Ya quisiéramos.

Y otra PD: Como hay algún lumbreras por ahí que dice que mis gustos musicales son sectarios, y que odio a los que no votan al PP, no queriendo contradecirle y sabiendo que los de Gov’t Mule, allá por Carolina del Norte, no nos votan, me siento en la obligación de decir que Warren Haynes es un enano barrigón (que lo sé porque me saludó y me regaló una púa en Vitoria), lo que pasa es que toca, canta y compone tan bien que a mi me parece hasta guapo. Mucho más que Bosé, eso desde luego.

2 Noviembre 2009

Con el club de fans de Bosé hemos topado

No entraría a esta polémica si no la considerase bastante divertida. Hoy en su columna del lunes en El Mundo, Collado, ha hecho un paréntesis, y, en vez de meterse con Nacho Diego, (que es prácticamente su único tema, aquejado de algún trastorno obsesivo que le impide ver más allá de los pelos del líder popular) ha optado por salir en defensa de Miguel Bosé; o, si lo prefieren, en ataque hacia el que esto suscribe, que es para lo que le sirve ese celo protector hacia el cantante de “super, supermán”.

La columna se titula “Bosé no se merece esto”, título que la Presidenta del Club de Fans del cantante de Don Diablo no habría escogido mejor.

Empieza disculpando a Revilla por sus opiniones, que son suyas- dice-, como si las opiniones de los demás fuesen alquiladas. ¡Hay que ser pelotillero!

Dice que no tengo sensibilidad, porque ataqué “soezmente” a Pepiño Blanco, María Antonia Iglesias, Gabilondo, Losantos y a una presentadora de la Sexta cuyo nombre ni él ni yo conocemos.

Vaya por delante que mi blog es mío, y en mis ratos libres critico o ensalzo cosas de la política, la vida, el arte o aquello que me apetece, por la sencilla razón, precisamente, de que mi blog es mío y escribo lo que me da la gana.

Me afirmo en lo dicho, ninguno de los mencionados me gusta nada. No me gustan los periodistas chuscamente alineados, pues a menudo esconden intereses poco confesables. Es mi opinión y tengo el derecho a darla. Al que no le guste que se tome una tila.

Me recrimina Collado que haya calificado de insensibles las palabras de Revilla en las que afirma que hay más de un millón de parados que cobran subsidio y no quieren trabajar y que aprovechan el subsidio para ir la bingo.

A juicio del citado, estoy inhabilitado para pensar que lo dicho por Revilla es insensible, ya que yo me he metido con Miguel Bosé, que es la mayor muestra de “insensibilidad” del mundo mundial. Mucho peor que calificar a millones de parados, ¡dónde vamos a parar!

Parece ser que lo sensible es que te guste Miguel Bosé y no lo dudo, pero a mí no me gusta nada, y si mañana se afilia al PP, (cosa harto improbable) me seguirá gustando igual de poco.

Juzguen ustedes si es lo mismo criticar a Bosé por aparecer de pedigüeño en una Gala, y autocalificarse como “reserva cultural de España”, que decir (siendo Presidente y en una radio de cobertura nacional) que un tercio de esa gente que tiene la desgracia de estar en el paro, cobra prestación para salir corriendo a gastárselo en el bingo. Para Collado es más grave lo mío. Es algo cómico.

Se cree Collado que a mi no me gustan los “artistas” que no piensan como yo, y me achaca poco respeto a la pluralidad democrática. En fin, hay mucha gente que confunde respeto a la pluralidad con obligación de callar la boca.

Todo el mundo puede pensar lo que quiera, Bosé el primero. Y yo puedo decir si me gusta o no lo que canta o lo que dice. Eso, y no lo otro, es precisamente la libertad de expresión y la pluralidad.

No Collado, no, a mi lo último que me importa de un artista es lo que piensa. No me compro yo un disco (que son casi 20 eurillos) porque un tipo sea de derechas, ni prescindo del de otro, porque sea de izquierdas.

Si me regalan una entrada para ver a Bosé y otra para ver a Julio Iglesias (que se le supone de derechas) tendría una duda existencial acerca de cuál deshacerme primero. prefiero a Extremoduro, aunque no me consta que sean precisamente de derechas.

Conociéndote, Collado, entiendo que no lo entiendas, pero algunos no somos tan tontos. Lo primero porque a mi me parece muy bien que cada uno piense como quiera, y lo segundo porque me interesan las artes, especialmente la música y el cine, y lo que los buenos músicos o cineastas piensen me resulta absolutamente indiferente, mientras sus obras cumplan mis expectativas.

Aún recuerdo a toda la progresía que no soportaba a Clint Eastwood (ahora alabado universalmente) porque decían que era un facha republicano. A mí me daba igual que votase a Reagan o a Carter, como me da igual que Tom Morello, el guitarrista y compositor de la banda “Rage Against the Machine” sea filocomunista, porque lo que me interesa es su música, y es muy buena.

Con gente como Collado da la sensación de que vivimos en un país donde la libertad cotiza tan a la baja que uno ya no puede decir que Bosé es un petardo musical, o que el cine de Almodóvar es un truño, y menos aún que unas manifestaciones del uno o del otro son de una idiotez supina, en su caso.

Es más, parece ser que hay quien piensa (supongo que no muchos, pero Collado es un fiel exponente) que no tengo derecho a decir en mi blog personal lo que me gusta o lo que no. Lo siento mucho, porque lo voy a seguir haciendo siempre que me apetezca.

Y si un personaje, sea Bosé o sea Antonio Machín, hace unas declaraciones o da un discurso, lo criticaré si me apetece todo lo que haga falta. Y si el citado artista, encima, me parece un hortera y se postula como la quintaesencia de nuestra cultura, me da la risa y lo digo.

Bien dice Collado que yo no comparto nada en lo político ni en lo musical con Bosé. Efectivamente, entre las ñoñadas de Bosé y la caña de los +Turbadores, la cosa no tiene color.

Soy consciente de ser en esto una excepción, y esa es la razón por la que yo no soy rico, y Bosé sí, aunque los +Turbadores no piden subvenciones para hacer su música, y nos conformamos con el cariño de nuestras familias y amigos, mientras que Bosé pide subvenciones y el cariño de España (las dos cosas a la vez, con dos cojones).

Que Bosé sea un hortera en el fondo me da igual, pero que pida más subvenciones en plena crisis, con millones de personas sin trabajo, lo criticaré siempre que me de la gana. Faltaría más.

Ahora bien, coincidirán conmigo en que, de todos los asuntos que se hay en España y Cantabria, que el autoproclamado “analista” político se dedique a salir a defender a Bosé de las críticas que yo hago en mi humilde blog, califica su trabajo.

En todo caso, Collado, gracias de nuevo por la publicidad. Me encanta servirte de inspiración, ya que los otros temas de la actualidad te parecen poco interesantes.

Lo bueno es que cada día tengo más lectores, y eso reconforta mucho.

Pero como lo cortés no quita lo valiente, te dedico este video de ese “peaso” de artista y pensador. Porque tú has escrito que “Bosé no se merece esto” (título impagable), y yo pienso que los que no nos merecemos a Bosé somos los amantes de la música. No por lo que piensa, ni mucho menos, (que está en su derecho), sino por cosas como la que viene a continuación.

Abstenerse sensibles. Os lo dice un insensible.

30 Octubre 2009

Viviendo de cara a la galería

Revilla siempre propone cosas en las televisiones y en las radios que tanto frecuenta, que suenan bien a los oídos de los ingenuos, y parece que nadie se diera cuenta de  que Revilla no es un tertuliano más, sino el Presidente de un Gobierno con capacidad para que sus propuestas se conviertan en hechos.

Cualquiera que tenga un mínimo de información debería decirle:” menos hablar de boquilla y más legislar”, porque llevamos ya varios años escuchándole que “estaría dispuesto a bajarse el sueldo por solidaridad”, pero lo cierto es que una de las primeras medidas que tomó su gobierno fue, curiosamente, subir el sueldo el 20% a él mismo y a todos sus altos cargos.

Revilla dice que está en política por vocación  pero,  a la hora de cobrar,  la vocación se le quedaba corta, así que se subió el sueldo un 20%, porque, el muy pobre, tiene dos familias que alimentar. Hay otros en esa tesitura que han pedido un aumento de sueldo y se han llevado una patada en el culo, pero Revilla tiene la suerte de que lo que quiere hacer se convierte en ley, empezando por su sueldo. ¡Quién pudiera!, pensarán ustedes.

Cuando llegó la crisis también volvió a parlar sobre lo solidario que sería bajarse el sueldo, “él, el primero” , pero cuando el PP llevó al Parlamento una propuesta para que esa bajada se hiciera efectiva, él y su partido, junto con los socialistas, votaron en contra. Una cosa es decirlo para quedar bien, y otra muy distinta es quitarse esos eurillos que le hacen buen arreglo.

Ayer en la radio, una vez más, propuso la creación de un impuesto especial para rebajar los sueldos a los trabajadores y crear un salario de subsistencia para los parados. ¿Por qué lo dice en la radio?, ¿por qué no trae esa propuesta al Parlamento y la aprueba?. Tiene votos suficientes. Nada le impide convertir su palabrería en proposiciones firmes.

Pero es que la clave es ésa: que todo lo que dice es pura palabrería para quedar bien y engatusar a la gente.

No piense nadie que es un parlabarato. Todo lo que dice está astutamente calculado para quedar como “un tipo llano y simpático”. Todo está estudiado para que la gente se identifique con lo que piensa, conocedor, como es, de que mucha gente ingenua no contrasta sus palabras con sus hechos.

Hace dos días dijo que había más de un millón de parados que no querían trabajar, que se acostumbraban al subsidio e incluso lo dedicaban a irse al bingo. ¿En qué quedamos?. ¿Les damos más subsidio para que se vayan al bingo?, o ¿es que quiere ahora quedar bien ante los desempleados a los que insultó en una de sus “pasadas de frenada”?.

Quiso quedar bien con la gente, sabiendo que hay una opinión injusta, pero extendida, de que hay gente que no quiere trabajar (es una minoría, pero de hecho existen personas así), y le salió mal el cálculo porque ofendió a la mayoría de esos casi 5.000.000 de parados, que son precisamente, los que están desesperados por trabajar.

Sí él piensa que hay que crear un “nuevo salario de subsistencia”, ¿a qué espera?

Su gobierno acaba de presentar hoy los Presupuestos. ¿Por qué no contempla esa medida fiscal especial para crear tal salario de subsistencia?; ¿por qué ni siquiera contempla alguna medida de carácter excepcional para los parados sin subsidio?.

Simplemente,  porque es todo pura palabrería. Es tan evidente que hasta da rabia perder el tiempo en tener que escribir de estas cosas.

También pontificó en la radio sobre su honradez, como siempre. Tanta insistencia hasta parece sospechosa, al menos si tenemos en cuenta aquel refrán que dice “dime de qué presumes…”.

Habla de la honradez propia con tanta ligereza como lo hace de la deshonestidad de los demás. Lo malo es que siempre olvida que tiene dos consejeros imputados, y un exconsejero hoy sentado en el banquillo de Las Salesas.  Dice Revilla que lo de sus consejeros son “errores administrativos”, mientras que lo de los demás es choriceo puro y duro.

Me recuerda lo que decía Morgan Freeman en “Cadena Perpetua”: “en esta prisión, preguntes a quien preguntes, todos somos inocentes”.

Habló mucho tiempo Revilla de los presuntos trajes de Camps. Dice que él no admite regalos. Lástima que meses antes dijo que él no gastaba en fumar y que todas las cajas de habanos se las regalaban.

Les recuerdo que una caja de buenos puros es más cara que cualquier traje de los que ustedes o yo vestimos; y, si su teoría es que quien coge lo menor también coge lo mayor, no voy a contradecirle, porque seguramente es cierto.

Para acabar su discurso zafio y demagógico, ha dicho que las instituciones financieras, como las Cajas de Ahorros,  deben ser asépticas, sin políticos. Le doy la razón, pero en vez de hablar, presente al Parlamento una propuesta de modificación de la Ley.

Es más, si éso piensa, que presente un pacto a los partidos parlamentarios de Cantabria para que no se vuelva a designar ningún cargo público como miembro de los órganos de la Caja.

Porque hay miembros del PRC en Caja Cantabria, ¿o acaso lo olvida?. El ha nombrado a políticos de su partido para estar en los órganos de la Caja Cantabria, entonces, ¿a qué viene hacerse el santo?.

Revilla es el Presidente, aunque como bien le dijeron en la fábrica de Bridgestone, debería ir menos a televisión y trabajar más. La diferencia entre un Presidente y un mercachifle es que los Presidentes las propuestas las llevan al Parlamento y las convierten en normas, mientras que los mercachifles sólo hablan, pero, a la hora de la verdad no hacen nada o hacen justo lo contrario de lo que predican.

Y lo triste,- lo que no cabe en la cabeza-, es que alguien, a estas alturas, no se haya dado cuenta de que Revilla es lo que es.

Hay una máxima que dice que se puede engañar a muchos poco tiempo, o a pocos mucho tiempo, pero nunca a muchos mucho tiempo.

A estas alturas empiezo a creer que quien dijo éso estaba muy equivocado.

28 Octubre 2009

Mamá, quiero ser artista (subvencionado)

Ayer se entregaron las Medallas de Oro al Mérito en las Bellas Artes en Santander, y Miguel Bosé, artista (¿!) galardonado, tomó la palabra en nombre de los premiados y lanzó un discurso que tiene tela.

Aprovechó el artista (¿!) para hacer una serie de reivindicaciones y una serie de afirmaciones que son, como mínimo, sorprendentes.

Dijo Bosé que los artistas están al borde de quedarse huérfanos, y que son una especie en extinción como el oso polar o los linces ibéricos. No se refería, como cabría suponer, a que lo que realmente está en peligro de extinción en nuestro país es el talento.

En primer lugar, la comparación con los osos polares o los linces puede ser sumamente molesta para esos pobres animales, que tienen la decencia de no enfundarse unas mallas y cantarnos “Don Diablo”, ni tienen el valor de autocalificarse como “honestos, coherentes, intuitivos, audaces, malditos, incómodos y necesarios como el aire”.

Un oso polar en mallas cantando horteradas, con todo, tendría un punto de interés. De los humanos se espera algo más, al menos para que se les reconozca como “depositarios de nuestra identidad”.

Lo de “huérfanos” no crean que era una llamada al cariño, sino más bien una petición de más paga. Como los hijos egoístas, no quieren quedarse huérfanos por si les falta el afecto, sino por si les falta quien les pague los vicios.

En el siguiente video Los Ronaldos cantaban también a la “tristeza de ser huérfanos”:

Yo, personalmente, estoy dispuesto a entregarles todo mi cariño incondicional, incluso perdonándoles su habitual producción de truños incomestibles, pero si hablamos de dinero, dadas las circunstancias, yo soy más proclive a que nos ocupemos de esos otros huérfanos, los de los EREs, los de Bridgestone –por ejemplo- y tantos millones más, que no saben cómo podrán vivir en el futuro, aunque Revilla crea que muchos de ellos están esperando el finiquito para irse al bingo.

Bosé, ese “peaso de artista” (¿¡),  pone como ejemplo a Francia, país que es especialmente celoso de proteger a sus artistas y su cultura, motivo por el cual está, en ese sentido, en franca decadencia.

De hecho, al igual que nos ocurre a nosotros, el cine francés o la música francesa, en rarísimas ocasiones traspasa sus fronteras. La figura del artista funcionario, o del artista financiado por el Estado, es el camino más corto hacia el adocenamiento.

No pidió Bosé más infraestructuras culturales, ni más oportunidades para los nuevos creadores, sino que pidió “mimos” para los artistas, mimos que sonaban a mimos de prostituta, porque mucho me temo que esos mimos se traducen a euros.

Yo soy más partidario del modelo anglosajón, tanto del norteamericano como del británico, donde la industria compite “a calzón quitado” en el mercado, y donde el talento es un factor competitivo.

Bastante tenemos ya los españoles con pagar millonarias subvenciones para la producción de películas que nadie ve, o que ni llegan a estrenarse, porque son onanismos mentales de sus autores que a nadie le interesan. Artistas de genio tan complejo que nadie es capaz de descubrirlo, excepto éllos mismos y, a lo sumo, sus abuelas.

Bastante tenemos con pagar un canon cada vez que compramos un ordenador o un soporte de almacenamiento, aunque sea para copiar películas americanas o nuestros propios trabajos, ya que copiar películas españolas o música patria, es una práctica especialmente minoritaria.

Bosé quiere más euros (más mimos) para los artistas patrios y yo me pregunto  de dónde se saca el título de artista para cobrar la parte correspondiente, porque yo conozco bastantes artistas de verdad y la mayoría no se comen ni los mocos. La vida es así de dura.

Luego pasa lo que pasa, que los “artistas” como Bosé son audaces, malditos e incómodos cuando les recortan la pasta, y dejan de serlo cuando les dan mimos. Mimos que pagamos los ciudadanitos, con nuestros sueldos y, en el caso de los parados, con lo que no se gastan en el bingo.

Yo prefiero dar mimos al “currela” de la construcción que perdió el trabajo, para que vuelva a subir a un andamio y nos deleite con su arte, a menudo muy superior que el de los artistas protegidos, como sabe cualquiera que haya pasado cerca de una obra.

Y si no se puede rodar la ultimísima creación introspectiva sobre la Guerra Civil Española por falta de financiación pública, seguro que no lo vamos a echar en falta.